Aprobó los últimos exámenes y se subió al escenario con su toga y su birrete. En un instante, pasó de ser un estudiante a un profesional que trabaja a tiempo completo. Una de las primeras preocupaciones en las que pensará es en tener un techo.
Muchos profesionales jóvenes alquilan antes de ser propietarios. Cada vez más, otros se van a vivir con sus padres para ahorrar dinero. Sin embargo, esta no es una posibilidad para todos, en particular para los adultos jóvenes que tuvieron que reubicarse por motivos laborales. Hay una tercera opción: fijarse el objetivo de ser propietario de una vivienda, y pronto.
Puede parecer menos costoso alquilar que comprar, pero en función de su ubicación y presupuesto, un alquiler mensual y el pago hipotecario mensual pueden estar en los mismos valores. Tenga en cuenta que al octubre de 2024, el alquiler mensual mediano actual de Estados Unidos para un apartamento de una habitación es $1,534 (y aumenta cada año), mientras que el pago hipotecario mensual mediano es $2,200. A pesar de que los costos iniciales para convertirse en propietario de una vivienda pueden ser exorbitantes, en cada pago de su hipoteca está construyendo un capital, en vez de transferirle ese dinero al bolsillo de su locador.
Es posible solicitar un préstamo para vivienda, incluso si tiene una deuda de préstamo estudiantil, especialmente si no le conviene posponer la compra de una vivienda hasta que haya cancelado su deuda. A continuación, le mostramos cómo los recién graduados obtienen una aprobación para un préstamo e inician su recorrido hacia la propiedad de una vivienda.
Proyecte su ingreso anticipado
Si aún no comenzó a trabajar, pero tiene un puesto asegurado, puede utilizar una carta de ofrecimiento en la que se detallen sus condiciones de empleo como constancia de sus ingresos. En caso de que surjan contingencias, aún puede utilizar la carta de ofrecimiento si proporciona un correo electrónico en el que se indique que se cumplieron todos los requisitos. Su ingreso no debe ser fluctuante y la fecha de inicio de empleo debe estar dentro de los 90 días de la fecha de la nota.
Determine sus costos iniciales
Sin una planificación adecuada, los costos iniciales pueden hacer que dé marcha atrás. Estos costos incluyen su cuota inicial, que habitualmente es del 20 % del precio de compra para un préstamo convencional. Sin embargo, puede ser elegible para los programas nacionales y estatales de compradores de primera vivienda y las exenciones tributarias. En estos programas puede exigirse una cuota de apenas el 3 %, aunque se incluye el requisito de tener un seguro de hipoteca.
También tendrá que pagar los costos de cierre y las tasas adicionales asociadas con la hipoteca, y necesitará reservas, generalmente de seis meses. Luego, deberá calcular los costos continuos, como los pagos hipotecarios mensuales, los impuestos a la propiedad y el seguro. En función de sus parámetros, un oficial de préstamos hipotecarios puede ayudarlo a trazar un plan de ahorros y determinar en qué momento está en condiciones de comprar.
Fortalezca su crédito
Una buena calificación crediticia puede ayudarlo a obtener la mejor tasa de interés en un préstamo, lo que le permitirá ahorrar miles de dólares en el largo plazo. Puede obtener un informe de crédito sin cargo de las agencias de crédito Experian, Equifax o TransUnion, y verificar si hay errores o inexactitudes que podrían hacer bajar su calificación.
Para asegurarse de que tiene un crédito sólido, siga estos consejos:
- pague todas sus facturas puntualmente y evite tomar deuda adicional;
- mantenga una tasa de utilización de crédito baja;
- limite la frecuencia con la que solicita nuevas líneas de crédito.
En First American Bank, deseamos mostrarle que es posible comprar una vivienda y construir un capital en lugar de afrontar un alquiler mensual que aumenta constantemente. Comuníquese con uno de nuestros oficiales de préstamos y acérquese a la vivienda de sus sueños.