Los cambios rápidos en los precios de los activos (también conocidos como volatilidad) son una fuerza que está siempre presente y que suele provocar ansiedad en todos los mercados. Sin embargo, al momento de considerar cómo y dónde invertir su dinero, siempre se presentan oportunidades en la volatilidad.
¿Por qué las acciones?
En todo clima económico impredecible, las acciones ofrecen una de las estrategias de inversión más dinámicas y potencialmente rentables a fin de construir y proteger el patrimonio para aquellos que comprenden que la volatilidad es un momento temporario en el tiempo.
Los activos pueden brindar retornos más altos, más liquidez y mejores ventajas impositivas, y una diversificación de la cartera más amplia que muchas otras inversiones de clases de activos comparables. Esto permite la generación de patrimonio y su conservación, incluso en momentos de incertidumbre económica. Comprender, gestionar y encontrar oportunidades valiosas en un entorno volátil es una de los componentes más importantes para triunfar en el mercado de valores. Por este motivo le recomendamos trabajar de cerca con una persona que brinde asesoramiento financiero de confianza que pueda ayudarle a establecer objetivos claros y factibles, que esté al tanto de los constantes cambios en los mercados y, lo que es aún más importante, que no permita que la volatilidad del mercado a corto plazo dicte la toma de decisiones a largo plazo. Eliminar las reacciones instintivas de la generación del patrimonio es fundamental a fin de crear un legado financiero duradero.
Maximización de sus ganancias a través de las acciones
Para los titulares de negocios y personas que emprenden negocios, se trata de las acciones privadas de sus empresas que rara vez se negocian y que son la fuente principal de su patrimonio. Solo porque estas acciones no suelan pasar de una mano a otra no significa que su valor no fluctúe al ritmo de los mercados de acciones en general. Por otro lado, las acciones que cotizan en bolsa, que se compran y venden rápidamente en intercambios que permiten negociar en mercados muy activos, ofrecen liquidez sin renunciar a mayores retornos, pero al costo de una volatilidad notable. Comprender que la volatilidad es temporaria y que se puede superar a un costo modesto es clave para generar mejores resultados.
Dado que las acciones que cotizan en bolsa son altamente líquidas en comparación con otras clases de activos, su dinero se puede distribuir estratégicamente en muchas empresas de varios sectores nacionales e internacionales. Esta diversificación inherente minimiza el riesgo de la cartera de inversión y ofrece a los inversores profesionales la flexibilidad para ajustar y modificar su asignación de inversión sin incurrir en costos significativos de acuerdo con las condiciones del mercado. Además de los costos mínimos de la transacción, los activos también ofrecen menos gestión activa e importantes ventajas fiscales, en particular si se consideran las tasas impositivas relativamente bajas sobre las ganancias de capital y los dividendos. Lo que es aún más importante, en el clima económico actual, las acciones ofrecen a los inversores la posibilidad de gestionar de forma dinámica la volatilidad a corto plazo y seguir enfocándose en los objetivos de generación de patrimonio de largo plazo al mismo tiempo.
La naturaleza de la volatilidad
La historia nos sigue demostrando que se puede esperar a que pase la volatilidad a corto plazo. Los mercados siempre se recuperan con el paso del tiempo y es una pérdida de tiempo intentar “cronometrar” el mercado. Para el momento en que las cosas comiencen a “verse bien” de nuevo, en general se pierden los descuentos mínimos y las oportunidades de compra. Los inversores terminan vendiendo a la baja y comprando a la alza, que es exactamente lo opuesto a lo que deberían hacer. La clave es que los inversores comprendan que, si prestan atención, la volatilidad a corto plazo actual se puede gestionar para beneficio de las ganancias a largo plazo y ofrecer oportunidades de compra de empresas bien administradas.
Cómo la regla del 1 % puede ayudarle a lograr sus objetivos
También somos optimistas sobre lo que denominamos la “Regla del 1 %”, que, en el cálculo del beneficio de las ganancias. tiene en cuenta un retorno adicional del 1 % sobre las inversiones en acciones a lo largo del tiempo. Por ejemplo, un dólar invertido a un interés compuesto del 9 % durante 30 años produce un retorno de $13.27. Cuando se invierte al 10 %, es decir, 1 % más, el retorno es de $17.45 (se logra una mejora del 31.50 %). Emplear este tipo de estrategias de administración del patrimonio puede compensar significativamente a los inversores a largo plazo. Una asignación ligeramente diferente de las inversiones con más énfasis en las acciones puede mejorar fácilmente los retornos de la cartera y tener resultados a largo plazo igual de impactantes.
Cómo puede ayudar First American Bank
Muchos asesores recomiendan que los clientes minimicen la volatilidad. Para esto tienen que reducir su exposición al patrimonio y una tenencia mayor en sectores menos volátiles, como los bonos o el efectivo. Esto reduce la volatilidad, pero también disminuye el retorno de forma considerable. Comprender que su perspectiva de inversión podría ser lo suficientemente larga como para esperar a que pase la volatilidad mejorará significativamente los retornos a largo plazo. En First American Bank, nuestra misión es ayudar a nuestros clientes a comprender el nivel de volatilidad que pueden tolerar para optimizar sus objetivos de generación de patrimonio a largo plazo.
Gran parte de nuestra clientela está compuesta por empresarios y personas que emprenden negocios exitosos. Cuentan con nosotros desde un aspecto personal y profesional. Los conocemos, conocemos a sus negocios y sus familiares a un nivel muy personal. Invertir en el largo plazo y aprovechar las oportunidades durante los períodos de incertidumbre son solo algunas estrategias de inversión que pueden producir retornos más altos con el paso del tiempo.
A favor de la renta variable: comprender la volatilidad en una era de incertidumbre económica
Información divulgada
Los productos de inversión de First American Bank no están asegurados por la FDIC (Federal Deposit Insurance Corporation, Corporación Federal de Seguro de Depósito), no están garantizados por el banco y pueden perder valor.