Opciones inteligentes de servicios de salud para los que emplean
El aumento anual de los costos de los servicios de salud no muestra señales de desaceleración. En consecuencia, los titulares de negocios muchas veces se enfrentan al reto de encontrar formas rentables de ofrecer a sus empleados beneficios de salud flexibles y de calidad, con el fin de competir por los mejores talentos y retenerlos en sus empresas.
En comparación con los planes de servicios de salud tradicionales de pago fijo, las HSA (Health Savings Account, caja de ahorros para la salud) permiten a los que emplean ofrecer a sus empleados un modo de gestionar de forma proactiva, y con beneficios fiscales, los costos de servicios salud y pagar gastos médicos cualificados, como copagos, facturas de farmacia, atención dental y oftalmológica, sin sacrificar la calidad de atención.
La flexibilidad innata de una HSA
Una HSA se financia con las contribuciones del empleado antes de los impuestos. Las determinaciones sobre estas contribuciones las toma el empleado y el importe de estas se deduce de cada salario antes de la deducción de los impuestos sobre la nómina. Los que emplean y otros terceros (como familiares y cónyuges) también pueden aportar contribuciones. Las ganancias se acumulan sin impuestos a partir de una variedad de opciones de inversión. Cuando un empleado realiza un gasto médico cualificado, puede utilizar estos fondos antes de los impuestos para pagar sus facturas con una tarjeta de débito o mediante el pago de facturas en línea. En el caso de que un empleado no disponga de suficiente dinero en su HSA para cubrir un gasto médico, puede realizar un pago parcial en función de los fondos disponibles y abonar la diferencia con otro recurso. Como beneficio adicional, los fondos de la HSA que sobren a final de año no están sujetos a la condición de “úselo o piérdalo”. Los fondos no utilizados permanecen en la cuenta y siguen acumulando intereses a lo largo del tiempo.
Mirando hacia el futuro
El titular de una cuenta HSA que alcanza los 65 años tiene beneficios adicionales a su alcance. Los retiros para los titulares de cuentas mayores de 65 años no están sujetos a la limitación de gastos médicos cualificados. Esto hace que una HSA tenga más beneficios fiscales que otras cuentas de jubilación populares, como las IRA o las 401(k).
Las HSA ofrecen a los que emplean una estrategia innovadora para luchar contra el aumento de los costos de los seguros de salud, ofrecen mayor profundidad y flexibilidad en los beneficios de salud y planes de jubilación de sus empleados con cuentas financieras seguras, aseguradas por la FDIC (Federal Deposit Insurance Corporation, Corporación Federal de Seguro de Depósitos), y promueven estilos de vida saludables para los empleados. Esto se puede traducir en una mayor productividad y una mayor retención.
Desde un punto de vista administrativo, las HSA también ofrecen a los que emplean y a los empleados una forma más funcional, segura y eficiente de acceder a servicios de salud de gran calidad y a precios razonables a través de la tecnología. Entre sus características exclusivas se incluyen las contribuciones automáticas a la nómina, las plataformas de solicitud de distribución en línea para los empleados y los informes mensuales automáticos sin papel para los que emplean.
Los servicios de cuentas de ahorro para la salud First American Bank ofrecen una plataforma de cuentas de beneficios basada en la nube que ayuda a administrar de manera eficiente las HSA, los HRA (Health Reimbursement Arrangements, planes de reembolso por gastos de salud), las FSA (Flexible Spending Accounts, cuentas de gastos flexibles) y los planes de tránsito. Todo esto para simplificar su vida como empleador.
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